Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de enero de 2010

Poder Judicial liberará a Rómulo León Alegría



El Poder Judicial deja la puerta abierta para la inminente excarcelación de Rómulo León Alegría y demás implicados en el caso de los 'petroaudios'
»»  read more

lunes, 24 de agosto de 2009

| |

Alan García y la izquierda


Luego de escuchar el mensaje presidencial cualquier ciudadano podría pensar que el Apra retornaría a sus raíces, pero solamente se trata de una maniobra electorera y populista
»»  read more

| |

Las influencias de Hugo Chávez

Además Simón Bolívar y el dictador peruano Juan Velasco Alvarado, entre las figuras políticas que inspiran al líder venezolano destacan el presidente Alan García Pérez y el reo y ex presidente Alberto Fujimori
-----------------------------------------------------------

Aunque parezca inverosímil, el socialista Hugo Chávez viene reproduciendo varias políticas de Estado que implementó o trató de implementar el peruano Alan García durante su primer período presidencial. De 1985 a 1990 García Pérez intentó estatizar la banca; algo que está haciendo Chávez, pero no por la fuerza, sino mediante la compra de activos financieros a instituciones como el Santander. Chávez también imita a García al aplicar controles de precios para evitar la subida de productos de primera necesidad, lo que ha generado mucha especulación y la formación de mercados negros.

En el primer gobierno de García se acusó a los productores de inflar los precios al acumular existencias. Chávez hizo lo mismo llamando traidores a los que acaparaban alimentos. Parar tratar de revertir la situación, Chávez adquirió bajo coacción y con la participación de sindicatos varias unidades procesadoras de granos. García no llegó a tanto porque no disponía una generosa cuenta repleta de petrodólares, pero sí de algunas reservas internacionales que dilapidó realizando compras masivas de alimentos en descomposición (como el arroz con gorgojos, la leche en polvo insalubre y la carne de origen argentina malograda), y creando los 'Mercados del Pueblo' para que los peruanos se abastezcan de arroz, azúcar, aceite, menestras, etc., pero, paradójicamente, estaban totalmente desabastecidos.

Ambos mandatarios generaron mucha inflación y contribuyeron a la debacle del aparato industrial en sus países. La descapitalización en el Perú fue de tal magnitud -fruto de nefastas políticas económicas y el clima inseguridad- que le tomó más de una década volver a reflotar sectores como la pesca, las confecciones y la agricultura de exportación. La sustitución de importaciones en el caso peruano perjudicó notablemente los consumidores ya que solamente podían adquirir productos nacionales de mala calidad. Al reemplazar la producción extranjera con la local, tanto el primer gobierno aprista como el chavismo pretendían -o pretenden- crear modelos de desarrollo autárquicos similares a los de extintos estados comunistas. El plan no funcionó pues la eliminación de la competencia desincentivó a los industriales para mejorar la calidad de sus productos. Por si fuera poco, las restricciones aduaneras obstaculizaron la compra de bienes de capital, lo que estancó la modernización de la producción.

Desde hace unos años el régimen de Caracas estableció controles de cambios para evitar la depreciación del bolívar; algo parecido hizo García al establecer distintas cotizaciones para el dólar, entre las que destacaba la del dólar MUC (Mercado Único de Cambio), ofrecido a precio preferencial a los industriales para que potencien sus sectores. Pese a sus esfuerzos por dominar a las fuerzas del mercado la estabilización de la moneda nunca se concretó. Cuando reinó la volatilidad, el imprudente García y el irreflexivo Chávez restringieron la compraventa de dólares, lo que generó un mercado cambiario paralelo y mucha riqueza especulativa.

Ahora bien, de Bolívar no pudo haber asimilado mucho Chávez ya que era liberal y creía en el libre comercio. En lo que sí coincide con el libertador es con su proyecto vitalicio de gobierno –basta recordar la Gran Colombia y la Constitución de 1826 que lo declaraba supremo dictador del Perú- y el adoctrinamiento de la población, aunque con diferente tinte ideológico desde luego. Si Chávez lo considera su principal referente es porque luchó contra el colonialismo español -que no es equiparable a su enfrenamiento retórico contra el imperialismo norteamericano- y porque tenía ambiciones hegemónicas.

El gobernante que más lo ha influenciado es, sin duda, el general Juan Velasco Alvarado, personaje que dirigió el Perú entre 1968 y 1975. Chávez se refiere al difunto dictador con mucho afecto cuando lo menciona en su programa 'Aló Presidente'. La admiración que le profesa se debe a que realizó un par de transformaciones que le gustaría aplicar como la reforma agraria –que fue desastrosa en términos económicos aunque impidió que germinara la prédica de Sendero Luminoso entre los campesinos - y la movilización popular a través del Sinamos (Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización Social), organismo creado para cumplir las funciones de un partido político al servicio de la "revolución nacionalista". Chávez Frías hubiera deseado llegar al poder mediante un golpe de Estado como Velasco, pero fracasó y fue encarcelado por ello. Pasó dos años en prisión hasta que fue indultado por Rafael Caldera en 1994. Por medio de un golpe hubiera podido cerrar todos los medios opositores; y no tener que clausurarlos uno por uno ni promulgar una norma que amordace a la prensa (como la Ley Especial de Delitos Mediáticos).

El otro presidente que inspira su accionar es el corrupto Alberto Fujimori (1990- 2000). Chávez tuvo cercanía con el ex mandatario peruano porque varios militares que lo acompañaron en la intenta golpista de 1992 se refugiaron en nuestro país bajo la protección de Vladimiro Montesinos. En lo político Chávez ha aprendido mucho de Fujimori ya que éste, con ayuda de su siniestro asesor, destruyó a la oposición democrática. Mediante una campaña de desprestigio permanente y el copamiento de las instituciones públicas, Fujimori logró marginar a los partidos tradicionales de la simpatía del pueblo. Varios grupos políticos se debilitaron o desaparecieron en el camino cuando se "recuperó" la democracia con el cambio de milenio. El sistema de partidos aún no se recupera de la turbulenta década de los noventa, llamada por algunos como la de la "antipolítica" porque primó el pragamitismo a los discursos encendidos, revolucionarios y vacíos de algunos estadistas. La mejor prueba de la crisis de los partidos es la inexistencia una oposición orgánica que fiscalice los actos de gobiernos.

Un hecho fundamental del que Chávez seguramente tomó nota fue que Fujimori elaboró una Constitución a la medida, la de 1993, la que le permitió cambiar el modelo económico (para consagrar el neoliberalismo) y establecer una nueva y controvertida legislación antisubersiva. En el caso de Chávez las reformas han sido, como todos sabemos, para afirmar la socialización en Venezuela y establecer mayores controles sociales o menos libertades.

En el tema de las reelecciones sucesivas Chávez debe haber tomado lección de Fujimori pues se eligió tres veces, una de ellas de manera inconstitucional pues sus congresistas y defensores interpretaron la Constitución a su antojo.
Por César Reyna
»»  read more

| |

Buscando un outsider

La disputa de la segunda vuelta electoral entre Keiko Fujimori y Ollanta Humala podría evitarse si aparece un candidato que aglutine a la centroizquierda.
-------------------------------------------------------------



Si en los próximos meses no surge una figura capaz de posicionarse en el centro del espectro político la suerte estaría echada pues todo parece apuntar que ganará un aspirante con altos niveles de desaprobación. Fenómeno que ya viene sucediendo en el interior del país, donde los presidente regionales acceden al cargo con votaciones que no superan el 20%. Las consecuencias de una presidencia tambaleante serían desastrosas en medio de una crisis económica internacional y muchos problemas internos sin resolver. El escenario sería mucho peor que el que le tocó vivir al ex presidente Toledo pues los partidos políticos opositores y amplios sectores de la sociedad civil y de la prensa harían todo lo posible para que Fujimori Higuchi o Humala Tasso no tengan una presidencia agradable.

Según quien resulte vencedor se irán definiendo las posibles alianzas y rivalidades. Si triunfa Keiko Fujimori el Apra podría convertirse en su escudero en el Parlamento como lo fue el FIM de Fernando Olivera con Perú Posible. De producirse la inesperada victoria de Humala, tendría a casi toda la clase política en su contra, excepto a los minúsculos partidos de izquierda. En cualquier caso, las expectativas de que uno u otro termine su mandato dentro del plazo constitucional sería altamente improbable por las enormes presiones que tendrían que soportar.

El candidato buscado no sería necesariamente un improvisado como lo fue Alejandro Toledo cuando ganó la presidencia en 2001, sino alguien que haya hecho labor social en las comunidades como el padre Marco Arana. Es decir, alguien que conozca perfectamente los grandes problemas del país como la desigualdad y la pobreza; pero no sentado desde un cómodo sillón de oficina, sino en el campo de la acción y la práctica. Desde esa perspectiva, el padre Arana encaja perfectamente con el perfil del líder que necesitamos para el siguiente quinquenio.

Ahora bien, a pesar de que el aspirante nacionalista Ollanta Humala está tratando de acercase al centro del espectro político luego de su reunión con el escritor Mario Vargas Llosa, uno de los máximos exponentes del pensamiento liberal en Latinoamérica, su cambio no parece sincero pues la prensa descubrió que su mujer trabajaba para medios cercanos al régimen chavista (recibía miles de dólares por asesorías que no pudo justificar). Esto probaría las vinculaciones del ex comandante del Ejército Peruano con el presidente venezolano. En los últimos días Humala viene demarcándose de la figura de Chávez para presentarse como un candidato maduro y ajeno a cualquier influencia externa diciendo que el nacionalismo que representa no le permite sacrificar los intereses nacionales. El mayor temor de una buena cantidad de peruanos es que Chávez gobierne el Perú a través de Humala, convirtiendo al país incaico en un anexo de Venezuela.

Además de romper con Chávez y su socialismo del siglo XXI, Humala deberá hacer lo mismo con su hermano Antauro, el radical que dirigió una asonada en la ciudad de Andahuaylas en enero de 2003. Es probable que el líder nacionalista y el mandatario venezolano protagonicen una "pelea"- con calificativos subidos de tono de un lado y del otro- para hacerle creer al electorado que han roto definitivamente. La enemistad será fingida para liberar a Humala del elemento que le genera muchos anticuerpos y le resta popularidad: su relación con Chávez.

En esa línea, Humala buscará mayor acercamiento con gremios empresariales para "blanquearse" como hizo Alan García antes de las elecciones de 2001. El encuentro con la clase dominante no lo ayudará porque lo considera una grave amenaza para sus intereses; además la derecha peruana cuenta con varias alternativas electorales, entre las que destaca la congresista Keiko Fujimori, para tener un presidente afín para el período 2011-2016. De modo que no necesitaría sumar a Humala aunque éste asegure que ha cambiado. El "viraje" del hombre identificado con el 'antisistema' no es creíble porque ha sido orquestado por Chávez. La estrategia de Caracas es evidente ya que desde hace varios meses el mandatario venezolano no se intromete en asuntos internos del Perú, a pesar de que el oficialismo ha denunciado su injerencia en el conflicto amazónico y otros hechos de violencia.

La presencia de outsider, es decir, de un personaje ajeno a las miserias de la política local, impediría que triunfe otro candidato del sistema como el alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio; la lideresa de Unidad Nacional, Lourdes Flores Nano o el propio Alejandro Toledo. Los tres defienden el modelo económico que instauró el reo Alberto Fujimori a principios de los noventa y no garantizan ningún cambio o corrección del mismo. Según la última encuesta socioeconómica de Apoyo, un 55% de peruanos desea ajustes en la política económica, esto es, mayor inclusión, fortalecimiento de leyes laborales y asistencia social para los más pobres.

Por César Reyna

»»  read more

| |

Mario Vargas y Olanta Humala en España

Crónica de César Reyna


La reunión entre el laureado escritor y el candidato presidencial fue a las 8 p.m. hora de Madrid. El encuentro de ayer tuvo lugar en la casa del narrador, ubicada en el centro de la capital. Mario Vargas Llosa lucía nervioso porque Ollanta Humala le recordaba su pasado en el Colegio Militar Leoncio Prado, donde comenzó a detestar a los uniformados. La desconfianza entre el 'escribidor' y el líder nacionalista era mutua. Humala lo miró firme y exhibía mucha seguridad; mientras que Vargas Llosa apenas podía disimular su incomodidad frente al político de tez cobriza. El literato nunca supo mentir ni ocultar desagrado en situaciones tensas. El apretón de manos inicial seguramente le causó dolor a Vargas Llosa ya que siempre fue un hombre frágil. Durante la hora y media de entrevista debió maldecir para sus adentros al 'cachaco' que apretujó su mano derecha.

Vargas Llosa no tenía intención de reunirse con Humala pero sus allegados lo buscaron y concertaron una cita con él. No podía desairearlo, y menos encontrándose en la misma ciudad, ya que sus adversarios dirían que se corrió como Hugo Chávez cuando descartó debatir con el autor de 'Conversación en la Catedral'. Humala lo llamaba 'Don Mario', mostrado mucho respeto por uno de los peruanos más ilustres y mediáticos. Esa familiaridad le disgustaba a Vargas Llosa porque Humala no era de su agrado. Más que su persona y sus gestos militares le disgustaban sus ideas retrógradas. El escritor pensaba que estaba conversando la reencarnación de Velazco Alvarado, el general que dirigió con puño de hierro al Perú a mediados de los 70.

Ambos bebieron café y agua embotellada durante el encuentro. En ese lapso el que tomó la iniciativa fue Humala, hombre acostumbrado a mandar, para romper el hielo y despejar las dudas de 'Don Mario'. Humala le dijo que su proyecto político era distinto al del controvertido presidente venezolano porque no pensaba en estatizaciones ni en recortar libertades. Su modelo apuntaba recuperar la dignidad nacional poniendo el Estado al servicio de los demás mediante la renegociación de contratos con las multinacionales. Entonces Vargas Llosa intervino para advertirle que cualquier cambio brusco en las reglas de juego podría ahuyentar la inversión. "No se preocupe Don Mario, todo eso será negociado y comunicado en su oportunidad para no asustar a nadie", aseveró Humala.

La charla tuvo la dinámica de un vendedor que trata de convencer a un ama de casa de las bondades de un producto de limpieza. Vargas Llosa no creyó en las palabras de Humala porque sus argumentos y respuestas habían sido elaborados por los asesores políticos de éste, es decir, por Carlos Tapia, sociólogo y ex comisionado de la verdad, y por el economista Félix Jiménez, catedrático de la Universidad Católica. Estos personajes se encargaron de preparar a Humala para los debates con Alan García en el 2006 y le escriben la mayoría de sus discursos e intervenciones políticas. Vargas Llosa sabía muy bien que lo que expresaba no provenía de su mente porque es un hombre que carece de lecturas fundamentales, una razón más para despreciarlo y sentirse superior. Para él un militar no latinoamericano no puede ser culto. De ahí que muchas de las intervenciones de Humala le parecieran ajenas a su reducida inteligencia.

Humala se esforzaba por demostrar sus recién adquiridos conocimientos históricos y filosóficos, y que el nacionalismo no es la temida "peste negra del siglo XX", como fue calificado hace un par de mes por su contraparte. Humala repitió el libreto según el cual su nacionalismo se originó en el siglo XIX y no en el XX como afirmó el célebre escritor. "Ahí se equivoca, 'Don Mario', lo que yo defiendo es una corriente del liberalismo surgida en el siglo XIX, un aporte que se diferencia corriente fascista que llevó al mundo a dos conflagraciones mundiales", sostuvo el ex militar.

Vargas Llosa estuvo más callado que de costumbre y no se atrevió a contradecir a Humala por impotencia. Como no había cámaras ni grabadoras de bolsillo presentes se limitó a escuchar y asentir mientras transcurría el tiempo. Lo único que quería el ex candidato del Fredemo, coalición de derecha que fue derrotada por Fujimori en 1990, era que culminara cuanto antes la incómoda cita. Humala descartaba la estatización y ponía énfasis en la presencia del Estado en la educación, la salud y la protección del medio ambiente. Asimismo, descartó que se dejara manipular por Chávez o por cualquier otro mandatario extranjero. "Como nacionalista no puedo permitir injerencias de ese tipo… y como ex militar no comprometer la soberanía nacional, eso se lo aseguro, Don Mario", le recalcó.

La discusión se centró en temas de coyuntura nacional e internacional. Hablaron un poco sobre Obama y la proyección del Perú dentro del contexto regional. El encuentro materializó la invitación que le hizo Humala a principios de junio del presente año, a fin de dialogar sobre su propuesta política. Humala aprovechó su visita a la capital española para el escritor abandonara sus prejuicios respecto al movimiento que encabeza. Humala buscaba que Vargas Llosa se retractara de la afirmación que hizo durante la entrevista que concedió a la periodista Rosa María Palacios en Caracas, cuando asistió a un evento internacional sobre la democracia. En aquella oportunidad comparó el nacionalismo con una enfermedad terminal (con el Sida).

Humala evitó los calificativos personales –en los que seguramente hubieran caído Chávez o Evo Morales- e invitó cordialmente a Vargas Llosa para superar sus diferencias. El objetivo de su viaje por el Viejo Continente era mostrar talla de estadista a la prensa internacional y a los peruanos residentes en Europa, pero en Lima un parlamentario de su bancada organizó una conferencia en la que se presentaron tres miembros del MRTA en una sala del Congreso. Cuando la noticia llegó a sus oídos trató de desmarcarse diciendo que se encontraba lejos. Por si fuera poco, su hermano Antauro Humala, detenido por tomar una comisaría en Andahuaylas en enero de 2005, está apunto de abandonar el penal de Piedras Gordas en Puno por exceso de carcelería. La excarcelación de este radical reaviva los temores de que Ollanta asimile la 'doctrina' de fusilamientos masivos planteada por su hermano.

Cuando terminó la cita Humala volvió apretar con fuerza la adolorida mano de 'Don Mario'. Lo hizo con dureza, fiel a su formación militar. 'Don Mario' contuvo las muecas de dolor que empezaban a dibujarse en su rostro para no demostrar que la estaba pasando mal. La dolencia entumeció los tendones y ligamentos de Vargas Llosa varias horas después. Con la mano inutilizada recordó que de joven su alma había sido aprisionada en un colegio donde imperaban las reglas del cuartel.

A la salida del hotel Humala sonríe porque considera que la plática fue provechosa. Sus asesores están plenamente confiados en que con más apariciones mediáticas de ese corte podrán cambiar su imagen de militar intransigente que carece de ideas. Tras ajustar la mano del canoso septuagenario, Humala le dijo que debían reunirse nuevamente, pero esta vez en Lima, para seguir intercambiando puntos de vista. El 'pensador' de la derecha asintió hipócritamente como durante toda la velada. No le aseguró cuando se realizaría ni bajo qué circunstancias pues tenía la agenda bastante apretada. Para Don Mario la cita se resume en hora y media perdidas tratando asuntos con un individuo que apenas llega a comprender por qué camina o está vivo; para Humala fue la oportunidad de reunirse con un intelectual que, debido a la superficialidad de su análisis, apenas alcanza a entender a nuestro país.





»»  read more

| |

La maldición de apellidarse García

La maldición de apellidarse García

Alan García habría intervenido de manera arbitraria en conformación de IV lista de Ceses Colectivos.

Prima hermana del primer mandatario no fue reincorporada a Petroperú para evitar que lo acusen de beneficiar a sus familiares

Rosa Mercedes Barreda García, de 55 años, viuda y madre de dos jóvenes, pese a cumplir con todos los requisitos para volver a la petrolera estatal, no fue seleccionada por el Comité encargado porque cometió un pequeño error: pedir una cita al ministro de Trabajo Jorge Villasante, quién la atendió después de 8 largas horas de espera. Si no hubiera concertado el encuentro hubiera ingresado casi toda seguridad porque había acreditado que fue despedida de manera arbitraria.

El error de Rosa fue haberle contado su situación al ex ministro aprista, quien a su vez debió haber puesto al tanto a su poderoso primo de su posible reingreso. Es probable que tras una rutinaria reunión del Consejo de Ministros en Palacio murieran las esperanzas de Rosa de encontrar justicia. Sólo por apellidarse García fue despida sin miramientos por superiores que tenían la misión adelgazar el aparato estatal. Y También por apellidarse García no será restituida tras 15 años de injusticias y penurias materiales.

Las draconianas leyes del neoliberalismo fujimorista la lanzaron a la calle a pesar de ser el único sostén para sus tres menores hijos (uno de ellos, el mayor, fue asesinado durante un asalto en 2002). Ella recibió una indemnización por su cese intempestivo, pero no la aceptó de manera voluntaria como algunos de sus colegas, sino obligada por las circunstancias ya que de todas maneras la iban a botar del trabajo. En su despido primó la amenaza de jefes de Recursos Humanos prepotentes que la conminaron a firmar su carta de renuncia. Si no lo hacía se hubiera ido con las manos vacías, es decir, sin la indemnización que le entregaron para darle visos de legalidad a su despido.

Rosa no estaba en condiciones para dejar su cargo de secretaria del Departamento de Contabilidad porque dependía del programa médico que Petroperú ponía a disposición de sus empleados. El seguro la protegía a ella, su anciana madre y sus hijos. En un país donde la atención médica es costosa no podía darse el lujo de renunciar aunque le ofrecieran incentivos.

Ella debió beneficiarse como tantos otros que fueron cesados por el régimen fujimorista sin justificación alguna. Su caso merecía atención de la junta que calificó los expedientes de los despedidos. Tal vez por inseguridad y desesperación acudió al ex ministro de Trabajo pensando que podía asegurarle su reincorporación; pero olvidó que por encima de él estaba su primo presidente, quien seguramente al escuchar que postulaba para ingresar a la IV Lista de Ceses Colectivos decidió borrarla para que ni la prensa ni la oposición lo acusen de favorecer a un familiar.

El jefe de Estado seguramente temía que en los días siguientes la reposición de Rosa se hable de "copamiento aprista" y baje su popularidad en la próxima encuesta. Por una cuestión de imagen el presidente y sus allegados ignoraron sus derechos como quien se deshace un clip o papel arrugado en el tacho de basura.

La difusión este artículo tal vez no ayude a Rosa a volver a su antiguo puesto de trabajo, pero al menos dejará constancia por enésima vez de las injusticias que comete un partido que dice fundarse en la "justicia social".

Por César Reyna
»»  read more

...................